Desarrollo profesional en automoción
Tras finalizar el Programa avanzado en Estrategia y Diseño Automotriz, has sido seleccionado por Shevret para participar en el desarrollo del próximo modelo de la marca. ¡Enhorabuena! Esto no solo es un reconocimiento a tu talento, sino la puerta de entrada a un mundo que muy pocos tienen la oportunidad de conocer de cerca.
Como viste la semana pasada, vas a sumergirte en las fases del diseño de un automóvil, pero de una manera muy especial: no será un listado frío de pasos, sino que lo descubrirás desde dentro de la industria. Marta te acompañará en los primeros pasos, enseñándote los entresijos del proceso, y poco a poco irás conociendo a otros profesionales: desde expertos en styling, pasando por quienes manejan la producción, hasta los que supervisan los testings del vehículo. Cada uno te revelará detalles, trucos y consejos que normalmente no se encuentra en ningún otro lugar. El objetivo es que obtengas una visión general del ciclo de diseño, ingeniería y negocio, y al mismo tiempo te familiarices con la idea de que un coche no se crea de la noche a la mañana: es un proceso largo, complejo, lleno de estudios, iteraciones y decisiones estratégicas. Presta atención a los secretillos entre líneas, porque ahí es donde se distingue a quien realmente entiende cómo funciona la industria. En esta semana comenzaremos con la primera fase: Product Planning. Aquí se definen los cimientos de todo lo que vendrá: ideas, estudios de mercado, conceptos iniciales… y desde este punto ya se empieza a decidir el rumbo del próximo modelo que llegará al mercado dentro de tres a cinco años. Prepárate, porque lo que vas a ver difícilmente lo encontrarás en otra parte, y cada detalle tiene un impacto directo en el éxito de un vehículo. Marta te guiará, pero recuerda: esto es solo el inicio; a medida que avances conocerás a otros especialistas que te mostrarán cómo se transforma un concepto en un coche real que circula por las calles del mundo.
FASES DEL DISEÑO DE UN AUTOMÓVIL
Te conectas online al ExCeL London – Mobility Summit, junto al resto de la plantilla de Shevret. La pantalla te envuelve: un auditorio gigante, luces que parpadean, y la sensación de estar presente aunque estés a miles de kilómetros. Toda la empresa está frente a sus monitores, desde ingenieros hasta directivos, y millones de personas siguen la transmisión en tiempo real, incluidas otras compañías y profesionales de alto nivel del sector. Sientes el peso de la ocasión: este es un vistazo al futuro que podrías alcanzar algún día.
Observas cómo un orador sube al escenario. No es un ponente cualquiera: es alguien que previamente pasó por el Programa Avanzado en Estrategia y Diseño Automotriz y por el Programa Acelerador, y ahora, dentro de Shevret, lidera proyectos de desarrollo de vehículos de alto nivel. Sus palabras fluyen con autoridad y pasión; sabes que, algún día, podrías estar tú allí, explicando conceptos frente a miles de profesionales, pero de momento tu misión es aprender. —Cuando diseñamos un coche, seguimos seis fases fundamentales: Product Planning, Styling, fase digital, fase física, producción y comercialización. Cada una define cómo una idea se transforma en realidad, y cada decisión afecta al mercado global y al éxito del vehículo.
1 - Product Planning
—Antes de dibujar un solo boceto —explica el ponente-- definimos el Product Concept. Esto implica un análisis exhaustivo de tendencias globales, necesidades de los clientes, segmentos de mercado y evolución tecnológica. Evaluamos qué materiales, motores, sistemas de propulsión y soluciones de conectividad tendrán sentido dentro de cinco años, así como la viabilidad económica y regulatoria del proyecto. —Durante esta fase se establecen los criterios que marcarán toda la hoja de ruta del vehículo: posicionamiento en el mercado, target de clientes, niveles de coste y márgenes de beneficio, prestaciones deseadas, estándares de seguridad y requisitos medioambientales. Cada decisión tomada aquí repercute en diseño, ingeniería y estrategia comercial. —Además, se desarrollan escenarios de futuro, benchmarking con competidores y análisis de riesgos tecnológicos. Incluso se estudian posibles asociaciones con proveedores estratégicos y avances en materiales o sistemas que podrían dar ventaja al vehículo. Todo esto asegura que cuando llegue el momento de dibujar la primera línea del coche, cada elección tenga un respaldo sólido y medible.
2 - Styling
—El Styling es la fase donde la creatividad se une con la ingeniería —continúa el ponente—. Los diseñadores generan miles de bocetos, explorando formas, proporciones, superficies y detalles que deben ser estéticamente atractivos y coherentes con la identidad de la marca. Cada línea, curva o superficie se trabaja cuidadosamente en CAD de superficies, donde se estudia el volumen, la fluidez de las formas y la armonía entre las distintas partes del vehículo. —Durante esta etapa, se crean múltiples iteraciones digitales, ajustando detalles de la carrocería y del interior, evaluando cómo interactúan luces, volúmenes y proporciones. Aquí se consideran también factores de ergonomía, accesibilidad, costes de producción y facilidad de montaje, aunque aún no se hacen pruebas físicas ni simulaciones de rendimiento. —Solo unos pocos diseños seleccionados pasan a la fase de prototipo. La selección se basa en la coherencia estética, funcionalidad conceptual y viabilidad técnica, asegurando que cada boceto elegido pueda traducirse posteriormente a un modelo físico sin perder sus líneas ni su intención de diseño. En resumen, el Styling no es solo dibujar un coche: es dar forma a la identidad del vehículo, equilibrando arte y técnica, preparando el diseño para que pueda evolucionar en la fase física y digital, donde se comprobará que lo imaginado puede convertirse en un coche real.
3 - Fase Digital
—Una vez definido el concepto y el diseño —dice el ponente, mirando a la sala llena de ingenieros y profesionales del sector—, entramos en la fase digital. Aquí es donde los bocetos de Styling se transforman en modelos tridimensionales completos, listos para ser evaluados con herramientas avanzadas. No es solo un “dibujo 3D”: cada componente, desde la carrocería hasta los sistemas electrónicos, se analiza en detalle. —Simulamos la cinemática y la dinámica de mecanismos usando dinámica de cuerpos múltiples, estudiando cómo reaccionarán las piezas ante cada movimiento. Aplicamos simulaciones de eventos mecánicos para anticipar posibles fallos, torsiones o interacciones inesperadas. Con el análisis por elementos finitos, verificamos que cada pieza soportará cargas, fatiga y torsión sin comprometer la seguridad. —No nos olvidamos de los sistemas electrónicos: con ECAD simulamos el comportamiento de sensores, actuadores y circuitos, asegurando que todo funcione en armonía. La aerodinámica se prueba virtualmente mediante CFD, visualizando cómo el aire fluye alrededor del coche y sobre cada superficie. También evaluamos confort acústico mediante métodos de elementos límite y analizamos la fabricación: troquelado, estampación, conformado de plásticos… cada proceso se ensaya digitalmente antes de producir nada físico. —Todo esto se hace para predecir, corregir y optimizar el comportamiento del vehículo antes de construir un solo prototipo. Cada iteración digital reduce errores, ajusta tolerancias y permite que la fase física comience con la máxima eficiencia. Es aquí, en la fase digital, donde transformamos el diseño creativo en un modelo realista y fiable, listo para ser probado en la realidad.
Nota de autor: No te agobies. Ahora estás viendo únicamente un resumen, si te parece algo intenso o demasiada información, es buena señal, porque aprenderás todo esto mejor de lo que crees. Por cierto, recuerda dónde es la ponencia, más adelante lo entenderás.
4 - Fase Física
—Después de la fase digital, pasamos a la fase física —añade el ponente, mientras todos los presentes en la sala siguen cada palabra con atención—. Aquí los modelos toman forma real: los prototipos se construyen cuidadosamente, se ensamblan y se preparan para un conjunto de pruebas que replican todo lo que el coche experimentará en la vida real. —Verificamos que cada simulación digital se cumpla en la práctica —continúa—. Empezamos con aerodinámica y aeroacústica, observando cómo el aire fluye alrededor y por dentro del coche, asegurando que la eficiencia y el confort no se vean comprometidos. Seguimos con crash tests, donde el vehículo se somete a impactos controlados para comprobar que la seguridad estructural y de los ocupantes sea impecable. —Los motores pasan horas en bancos de prueba, mientras la electrónica se valida para garantizar que todos los sistemas funcionen al unísono bajo cualquier circunstancia. En paralelo, los equipos de Safety evalúan cada detalle: cinturones, airbags y sistemas de prevención, asegurándose de que nada falle. Se mide la estanqueidad, se prueba la resistencia de materiales y se somete a tests de confort, para que conducción y experiencia sean óptimas. —Pero no termina ahí —añade, con voz enfática--. La dinámica vehicular se examina con simulaciones en pista y pruebas reales, comprobando suspensiones, dirección y respuesta del vehículo. La durabilidad, por último, pone a prueba cada componente durante miles de kilómetros de uso simulado, ciclos de fatiga y condiciones extremas de temperatura y carga. —Cada ensayo físico valida y complementa la fase digital —resume—. Aquí es donde la ingeniería y el diseño se encuentran de verdad con la realidad, asegurando que lo que diseñamos y simulamos se traduzca en un vehículo confiable, seguro y listo para el mercado.
5 - Producción
—Antes de lanzar la producción en serie, realizamos el trial de fabricación —explica el ponente—. Aquí ensamblamos los primeros vehículos para comprobar que matrices, moldes y utillajes funcionan correctamente y que todas las piezas encajan como en el diseño digital. Es la oportunidad de detectar fallos antes de que la línea de producción esté activa, garantizando que cada vehículo futuro cumpla los estándares de calidad y seguridad. —Una vez superado el trial, comienza la producción real —continúa—. Primero, las chapas de acero o aluminio llegan de acerías seleccionadas y se transforman en piezas de carrocería mediante prensas de alta precisión; cada golpe debe ser exacto para que el ensamblaje posterior sea perfecto. Después, esas piezas se unen formando la estructura del vehículo, reforzando puntos críticos para asegurar rigidez y seguridad. —Luego viene la pintura, donde estética y protección se combinan: anticorrosivo, imprimaciones y capas finales se aplican en entornos controlados de temperatura y humedad. Tras ello, se ensamblan motores, suspensiones, sistemas eléctricos y componentes interiores, verificando cada conexión y ajuste. —Finalmente, antes de salir de la fábrica, cada vehículo pasa un control exhaustivo: alineación, estanqueidad, electrónica y acabados. Solo los coches que cumplen al 100% con los estándares reciben el sello de aprobación y llegan al mercado listos para circular.
6 - Comercialización
—Finalmente, evaluamos cómo reaccionará el mercado —concluye el ponente--. No basta con que el coche sea técnicamente perfecto: necesitamos entender cómo se percibirá, cómo se posicionará frente a la competencia y qué historia contará a los clientes. Cada decisión de lanzamiento, cada mensaje de comunicación y cada acción de marketing se analiza con detalle para maximizar la aceptación y el impacto de la marca. —Se estudian precios, canales de distribución, campañas publicitarias, experiencias de prueba y la respuesta de los concesionarios —añade--. Incluso la percepción de la marca a nivel internacional influye en la estrategia: un coche exitoso debe resonar no solo con el cliente final, sino también con socios, prensa y competidores. —La coordinación entre diseño, ingeniería, producción y negocio es crucial —remata--. Cada departamento debe entender el papel que juega en la experiencia del cliente y en el éxito global del vehículo. Porque un lanzamiento estratégico mal ejecutado puede limitar incluso al mejor coche, mientras que una planificación impecable puede convertir un modelo en un icono del mercado.
—Uf… —susurras, casi para ti mismo—. No puedo asimilar todo esto de golpe.
Marta te observa con una sonrisa comprensiva mientras recoges tus cosas. —Tranquilo —dice con calma—. Sé que es mucho. No pretendo que aprenda todo hoy, lo irás viendo poco a poco. Mañana empezaremos por el primer punto, Product Planning. Poco a poco irás entendiendo cómo cada decisión afecta al siguiente modelo. Mientras caminas hacia la salida, Marta añade: —Recuerda, pronto tendrás que tomar decisiones que definirán el próximo coche. Cada detalle cuenta. Así que no te preocupes si hoy todo parece un caos… lo iremos desgranando paso a paso. Sales afuera y el aire frío de la calle te golpea. Te sientes abrumado, pero también intrigado. Algo dentro de ti sabe que mañana será diferente: mañana empezarás a construir tu propio coche desde la base, y por primera vez, comprenderás cómo cada fase se conecta con la siguiente. Al llegar a casa, te desplomas en el sofá y cierras los ojos. Fragmentos de la retransmisión siguen girando en tu mente. Sabes que será un camino largo, pero, de alguna manera, estás listo para empezar.
.... Al día Siguiente ..
1. El Estudio de Mercado
A la mañana siguiente, regresas al centro con el sonido de tus pasos resonando en los pasillos vacíos. Todavía sientes un ligero vértigo por todo lo que viste el día anterior, pero esta vez estás preparado. Marta te espera junto a Antonio, que te hace una señal para seguirlo.
Antonio es un hombre de estatura media, siempre impecablemente vestido, con gafas de montura fina y una barba cuidadosamente recortada. Sus gestos son medidos, pero su mirada transmite una curiosidad constante, como si estuviera observando patrones donde nadie más los ve. Se mueve entre gráficos y pantallas con la seguridad de quien domina las tendencias y el comportamiento del consumidor; su especialidad es el marketing y la investigación de mercado en automoción, y en su equipo confían ciegamente en sus análisis para anticipar lo que querrá el cliente de aquí a cinco años. —Hoy empezamos con lo esencial —dice Antonio mientras camina hacia una sala luminosa llena de pantallas y gráficos--. Antes de pensar en formas o colores, tenemos que entender al cliente. Aquí no solo miramos cifras: estudiamos hábitos, emociones, aspiraciones y cómo el coche encajará en la vida de las personas. Cada decisión de diseño, cada función o detalle que incorporemos, debe responder a lo que realmente valorará el mercado. Antonio señala una gráfica que se despliega en la pared: hábitos de conducción, edad, ingresos, estilos de vida.
—Esto —dice-- es el punto de partida de todo diseño. No diseñamos para nosotros, sino para quien va a conducir el coche. Debemos saber qué quiere, qué necesita, cómo vive, cómo se mueve… y, por supuesto, cuánto puede gastar.
El estudio de mercado no se limita a simples encuestas: se analizan patrones de uso, preferencias, motivaciones profundas. A veces incluso se entrevista a conductores para entender por qué eligieron su coche actual y qué les gustaría mejorar en el siguiente modelo. Una analista de marketing te muestra un video donde varios propietarios hablan de sus experiencias: uno busca espacio, otro eficiencia, otro diseño emocional. Cada uno representa un segmento del mercado y que el futuro coche deberá responder a varios de ellos sin perder identidad. —Definir al cliente objetivo es crucial —añade Antonio--. Sin eso, el diseño es una apuesta ciega. La pantalla cambia y aparecen imágenes de marcas competidoras. Antonio continúa:
—Aquí entra la estrategia competitiva y el posicionamiento. No basta con diseñar un coche bonito. Hay que decidir cómo se colocará en la mente del consumidor. ¿Será percibido como más lujoso, más eficiente, más seguro? Mira Volvo, por ejemplo: su imagen de marca gira en torno a la seguridad. Cada tornillo, cada anuncio, cada decisión de diseño refuerza esa idea.
Tomas aire, intentando asimilarlo todo. Antonio te mira con una sonrisa ligera. —Tranquilo —dice—, esto es solo el primer paso. Pero si entiendes bien al cliente, el resto del diseño empezará a tener sentido. Vamos a la siguiente planta.
... subes las escaleras ...
1.1 Marketing Mix
Sales a un piso superior del centro de diseño, dedicado a estrategia y marketing. La sala parece salida de una película de ciencia ficción: hologramas flotan sobre las mesas, paneles de datos se curvan en el aire y gráficos interactivos responden a cada gesto de Antonio. Las pantallas táctiles, tablets y pizarras digitales muestran mapas de mercado, tendencias y perfiles de clientes que parecen cobrar vida. —Ahora toca algo que parece simple, pero es decisivo —dice Antonio, pasando la mano por una pantalla que hace girar las palabras “Producto, Precio, Plaza y Promoción” como si fueran piezas en 3D. El título sobre ellas reza: Marketing Mix. Cada P representa una decisión crítica: qué producto ofrecer, a qué precio, dónde venderlo y cómo comunicarlo. Sobre la pared, un esquema holográfico conecta estas variables con el diseño del vehículo, el coste de producción y la estrategia comercial, proyectando líneas que se cruzan y se expanden en tiempo real. Un grupo de analistas revisa datos mientras otros manipulan proyecciones de distribución global. Mercados, versiones del mismo modelo y precios adaptados a economías locales se despliegan ante vosotros como una red viva de decisiones invisibles que moldean el destino del coche antes incluso de existir físicamente. —El Marketing Mix no es solo publicidad —añade Antonio mientras arrastra con un gesto otra diapositiva—. Es la manera de asegurarnos de que el cliente correcto vea el coche, lo desee y pueda comprarlo. Te detienes frente a una mesa donde hologramas de palabras flotan: Packaging, Procesos, Personas, Política. Antonio explica que hoy las marcas trabajan con muchas más variables que las 4P’s tradicionales. La experiencia del cliente empieza antes del primer contacto físico: cómo percibe el coche en redes, en anuncios o en el concesionario. Con un gesto, Antonio hace que los hologramas cambien y aparezcan nuevas variables… cada una añade una capa distinta al análisis, mostrando cómo todas influyen en la estrategia global del vehículo. En otra esquina, una proyección muestra simulaciones de usuarios en su día a día: tráfico urbano, rutas de transporte y movilidad compartida. Antonio señala con un gesto la escena: —No diseñamos para un coche aislado. Analizamos cómo vive el cliente, cómo se mueve, si combina metro y coche, si trabaja desde casa. Cada elección de movilidad cambia nuestra estrategia. En el centro de la sala, un panel luminoso resume la estrategia final. Los hologramas destacan el público objetivo y la propuesta de valor del modelo: tecnología, diseño, sostenibilidad o emoción. Antonio observa los gráficos unos segundos y apaga la proyección. —Cada cifra que ves aquí —dice-- es una pieza del puzzle. Y con ellas construiremos el vehículo que tendrá que destacar en un mercado saturado.
1.2 Despliegue de la función calidad
Antonio te conduce a una sala diferente, más silenciosa, donde el murmullo de pantallas y cálculos sustituye a la actividad de diseño. Una gran pizarra digital se ilumina frente a vosotros, cubierta de tablas y matrices complejas. —Aquí entra algo que puede parecer abstracto, pero es vital: el Despliegue de la Función Calidad, o QFD —explica --. En la pantalla, filas y columnas conectan necesidades del cliente con acciones técnicas concretas. Cada deseo del usuario, desde la suavidad del volante hasta la eficiencia del motor, aparece vinculado a especificaciones que los equipos de diseño, ingeniería y producción deben cumplir. —No se trata de decir cómo resolver cada problema —continúa--. El QFD es un mapa que traduce lo que quiere el cliente en requisitos claros y priorizados para todo el proyecto. Antonio señala la primera sección de la matriz: la voz del cliente. Allí se recopilan deseos y expectativas detectados en estudios de mercado: comodidad, seguridad, tecnología intuitiva, consumos eficientes. Cada una se conecta con especificaciones técnicas: tipo de suspensión, materiales del habitáculo, calibración de motores, sistemas de asistencia. En otra sección, la matriz compara estas características con la oferta de la competencia, permitiendo identificar oportunidades de mejora y definir prioridades. El QFD organiza el comienzo del proyecto: primero se visualiza un coche ideal, luego se ajustan sus características hasta convertirlas en instrucciones concretas que guían todo el proceso. —Se utiliza en dos momentos clave —continúa Antonio—. Primero, al inicio, cuando marketing y diseño definen qué desarrollar y en qué orden. Segundo, justo antes de la producción, cuando organización industrial y calidad establecen procesos y controles para asegurar que cada requisito se cumpla. La sala proyecta un esquema de flujo: del cliente a la matriz, de la matriz al equipo de diseño, luego a ingeniería, producción y pruebas. Cada flecha representa decisiones, comprobaciones y validaciones. Antonio hace una pausa frente a la pantalla: —El QFD garantiza que el vehículo no solo sea estéticamente atractivo, sino que cumpla con lo que el cliente realmente desea. Cada decisión de diseño, cada ajuste técnico, se justifica en datos y prioridades claras. La matriz se extiende delante de ti como un mapa gigante que conecta deseos con acciones, un puente entre la voz del cliente y la realidad técnica del coche.
[Ejercicio puntuable] – Déjalo en comentarios.
Antonio sonríe y apaga la pizarra digital. —Y ahora te toca a ti —dice, con un gesto que invita a participar—. Si tuvieras la oportunidad de diseñar tu coche ideal, ¿cuáles serían los atributos que no podrían faltar? ¿Buscarías potencia o silencio? ¿Diseño vanguardista o confort absoluto? ¿Eficiencia, tecnología, sostenibilidad? Cuéntalo en los comentarios: comparte los principales atributos que definirían tu coche perfecto. Tu visión puede ser el punto de partida del próximo proyecto. Nota: El ejercicio se responde al final de la entrega, donde pone “Leave a Reply”. Solo tienes que hacer scroll hasta abajo del todo (incluso después de los comentarios), escribir tu respuesta, indicar un nombre o nick y tu correo. El campo de página web aparece por defecto, pero no hace falta rellenarlo.
Planificación de producto
Antonio te conduce frente a una enorme pantalla que llena la sala con su brillo. Filas de tablas, gráficos y previsiones numéricas cubren la pantalla, mostrando un panorama completo del desarrollo del coche.
—Ahora entramos en la planificación de producto —dice, señalando los distintos paneles--. Aquí convertimos toda la información del mercado y del cliente en un plan claro para el desarrollo del vehículo. La incertidumbre es enorme, pero cada especificación y cada expectativa del cliente debe estar definida sin dejar dudas. En la pantalla aparece un esquema del Product Concept inicial: un conjunto de datos que determinará costes de producción, precio del modelo, características técnicas, unidades estimadas y todos los requisitos necesarios para fabricar el coche. Antonio señala los vínculos entre cada bloque: todo se optimiza y ajusta a medida que avanza el desarrollo. —No es lo mismo diseñar un restyling que un vehículo completamente nuevo —explica mientras desliza la pantalla hacia otro gráfico—. Los recursos cambian: personal, ensayos, capacidades de fabricación… Por ejemplo, una carrocería muy aerodinámica requiere más horas en el túnel de viento, mientras que un vehículo con alta conectividad necesita más pruebas en electrónica y telecomunicaciones. Incluso hay decisiones sobre qué ensayos pueden hacerse en paralelo y cuáles deben ejecutarse en secuencia. La pantalla muestra líneas que conectan costos, procesos y plazos de desarrollo, como un mapa donde cada decisión afecta a la siguiente. Cada curva de un boceto, cada material elegido y cada especificación técnica se entrelazan con todo lo demás: desde cómo se sentirá al volante hasta cómo se producirá a escala. Antonio hace una pausa y señala la última sección del panel: indicadores de éxito, puntos críticos de control y estrategias de mitigación de riesgos. —Todo esto —dice--, aunque ahora parezca un mar de números y decisiones, garantiza que cuando el coche llegue al mercado, tenga posibilidades reales de éxito. Sin una planificación así, incluso el diseño más bonito fracasaría.
El día llega a su fin. Las pantallas se apagan poco a poco, y la sala de planificación queda en silencio, con solo el resplandor tenue de las luces de emergencia reflejándose en los gráficos que aún permanecen visibles en tu memoria. Antonio te acompaña hasta la puerta, dejando que la amplitud del lugar y los paneles apagados se mezclen con el murmullo lejano de los últimos ingenieros que se retiran.
—Hoy ha sido solo la preparación —dice con una sonrisa--. Lo que has visto, las matrices, las previsiones, la planificación… todo esto es la base. Sin ella, ningún diseño, ninguna innovación tendría sentido. Sales del edificio y el aire fresco te golpea la cara. Cada paso resuena, y de alguna manera sientes que tu perspectiva ha cambiado. Lo que parecía solo un dibujo en papel es, en realidad, un entramado de decisiones, estrategias y prioridades que tardan años en alinearse. —La semana que viene empezaremos con las tendencias del mercado y las expectativas del cliente, y ahí es donde las ideas empiezan a cobrar vida —continúa Antonio—. Y una vez que entiendas eso, estarás listo para descubrir los secretos reales de la automoción, esas claves que no aparecen en ningún libro ni en internet. Mientras caminas hacia casa, la sensación es abrumadora y fascinante al mismo tiempo: lo que has visto hoy es solo el prólogo de un mundo donde cada curva, cada material y cada decisión tiene un propósito. La preparación está hecha… y ahora empieza la aventura de descubrir cómo se construye un coche que no solo existe, sino que logra emocionar, vender y perdurar.
Ahora entiendes algo importante: aquí no basta con mirar. En la automoción, el aprendizaje real empieza cuando opinas, cuando analizas, cuando te atreves a tomar posición. Por eso, cada semana habrá retos pensados para que entrenes justo eso: criterio profesional.
Tenlo en cuenta: cada comentario de valor en los retos semanales suma 0,75 puntos sobre 10. Para que cuente, publícalo en las dos semanas posteriores a cada entrega y utiliza siempre el mismo correo electrónico. No es un trámite; es parte del proceso. Si te estás preguntando por qué todo esto existe, te lo digo claro. Soy Miguel Ángel Cobo Lozano, mentor de carrera profesional en automoción. Entré en este sector como becario y llegué a CEO sin contactos ni enchufes. Todo lo que estás viendo aquí nace de haber recorrido este camino desde dentro, primero equivocándome y después entendiendo cómo funciona de verdad. Este programa base y las mentorías personalizadas son la forma de transmitirte ese recorrido. Este curso es completamente gratuito, incluido el diploma avalado por la Escuela Luppo Design, una de las más reconocidas en el ámbito hispanohablante. Detrás hay muchas horas de trabajo, estructura y decisión consciente de hacerlo accesible para quien quiera ir más allá. Si este contenido te está aportando valor y quieres ayudar a que siga existiendo, hay tres formas sencillas de hacerlo: Primera. Compartirlo. En redes, por WhatsApp, en grupos. Este conocimiento no pierde valor al difundirse; al contrario, lo multiplica. Segunda. El libro. Disponible en formato físico y digital. Es un contenido más profundo y estructurado, distinto al enfoque narrativo del curso. Y si además de leerlo dejas una reseña en Amazon, LibraryThing o Babelio, estarás ayudando directamente a sostener este proyecto. Tercera. Seguirme en redes. Durante este recorrido compartiré la historia real de cómo atravesé este sistema: decisiones difíciles, errores, aprendizajes que no aparecen en un currículum. Cada interacción —un comentario, un like, un compartir— empuja este proyecto más de lo que parece. Si quieres dar un apoyo extra, puedes dejar una reseña positiva en Google (Drivingyourdream, Málaga). Cuantas más de estas acciones realices, más contribuyes a que este programa siga siendo gratuito y llegue a más personas. La semana que viene seguimos. Entraremos en las capas menos visibles de la automoción: primero desde lo técnico, y más adelante desde el negocio. Ahí es donde empiezan a entenderse de verdad las decisiones que separan a los coches que pasan… de los que dejan huella.
40 Comments
Si tuviese que diseñar un vehiculo. Partiría de lo siguiente:
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Tomas Gallego
1/23/2026 01:35:23 am
Diseñaría un coche agresivo y funcional, donde la estética tenga un propósito claro.
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1/23/2026 09:01:49 am
La cuestión de esta semana no es nada fácil. Y me explico, no es nada fácil ser capaz de concentrar todo lo interesante en un solo coche. A mí me encantaría poder desarrollar una gama completa de una marca, eso sería increíble.
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Miguel A
1/23/2026 01:09:01 pm
Me encanta este tema un 10
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Miguel Angel Conesa
1/24/2026 05:23:46 am
Me encanta
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Joaquín Saldeña
1/24/2026 05:54:59 am
Si tuviera que diseñar un coche ideal hoy en día me enfocaría como atributo primordial la seguridad del mismo, ya sea pasiva o activa. Hoy en día es a mi parecer la cualidad que un coche debería de priorizar en caso de algún accidente para poder minimizar al máximo el daño de los que van en el coche al igual que terceros.
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Ana Galindo
1/24/2026 08:49:32 pm
Estabilidad= Seguridad, sin importar la edad, género, nacionalidad y estrato social todo ser humano desea lo mismo al manejar cada día regresar sano y salvo.
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Joel Marquez
1/25/2026 08:42:32 am
Si tuviera que diseñar un vehículo ideal lo más probable es que estaría enfocado en la sostenibilidad. Con tecnología de última generación, de alto confort y una estética deportiva/minimalista.
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Diego
1/25/2026 10:16:07 am
Creo que para esta pregunta hay que contestar previamente otras cuestiones críticas, por ejemplo, público objetivo y uso del vehículo. No es lo mismo diseñar un deportivo, un utilitario para el o día a día, un coche para uso principalmente por ciudad o para viajar, etc. Si me dieran carta blanca, por ejemplo, me iría a un deportivo fijando sobretodo prestaciones antes que confort o tecnología, pero el público objetivo sería un nicho pequeño. Si tuviese que diseñar un coche para el público general, enfatizaría más confort y tecnología aunque sin olvidar prestaciones “deportivas”.
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Renan
1/25/2026 01:41:58 pm
De manera general el mercado actual se esta buscando y no acaba de encajar con los clientes finales.
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Juan Carlos Catalán Lapaz
1/26/2026 10:31:14 am
Partiendo de un concienzuedo estudio de mercado que nos delinease el vehiculo, el cliente final de destino,sus elementos constituyentes, me inclinaria hacia un vehiculo que primara la seguridad y confort que no está reñido ni mucho menos con prestaciones ya que a mayor prestación se implementan mejores sistemas de seguridad, habitaculo cuidado al detalle, hiperconexión con redes de seguridad, posibilidad de caja negra para registro de conducción, reglajes, estilo de conducción, consumos de modo que el procesador de abordo gestionase y optimizase la conducción y confort según el conductor, ayudandole a optimizar la conducción. Asi mismo, la lineas de la carroceria deberian estar optimizadas aerodinamicamente para mayor rendimiento y construida su totalidad con materiales recuperables mayoritariamente aluminio y lo que si integraria sería un motor de combustión interna pero..........hidrogeno como combustible. El hidrogeno es el elemento más abundante del Universo. Los sistemas de seguridad en la carga y manipulación ya existen incluso sustituir las gasolineras por hidrogeneras simplemente cambiando botellas de combustible vacias por llenas. Cabe recordar que de la combustión del hidrogeno por el escape el resultado es......agua.
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Adriel ruiz gonzalez
1/26/2026 11:24:53 am
Buenas, si tuviera que diseñar un automovil hoy en dia, seria un deportivo barato, , es dificil de conseguir pero todo es posible con un buen estudio del mercado en genneral . Lineas anchas, compacto, fiable , poco peso , y no mucho motor, creo que se asemejaria a un yaris gr, aunque mas estilo berlina
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Javier
1/27/2026 03:16:26 am
Creo que mi coche ideal sería casi una declaración de intenciones. No necesito un salón rodante lleno de pantallas ni un copiloto digital que haga todo por mí. Para mí, un coche tiene que transmitir, no distraer.
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Gonzalo Ezequiel Torrecilla
1/27/2026 07:05:49 am
Si tuviera la oportunidad de diseñar mi coche ideal, en mi caso seria un SUV que es lo que esta de moda y me parecen que son vehiculos muy comodos ya que combinan características de automóviles tradicionales y deportivos, con elementos de camionetas todoterreno y que las marcas se estan inclinando en fabricar cada vez mas, dejando de lado a los sedanes, por otro lado, me gustaria que sea silencioso (eléctrico) haciendo mucha hincapié en la seguridad incorporando distintas ayudas en la conducción (ADAS), sin dejar de lado el confort y el rendimiento.
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Freddy Ismael Peralta
1/27/2026 08:23:26 am
Yo lo diseñaría como un vehículo centrado en la persona y en el entorno, donde cada decisión de diseño tenga un propósito claro.
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Alejandro
1/27/2026 10:18:37 am
Mi coche ideal, diseñado conmigo mismo como único cliente objetivo, tendría una chasis rígido, con una dirección directa pero suave; una carrocería con líneas orgánicas con un interior acorde: cuyas líneas fluyan a través de los paneles de las puertas, salpicadero y pilares de manera natural. No utilizaría tecnología en exceso, sino la suficiente para hacer del coche una máquina controlable, intuitiva, cómoda y eficiente. Es indispensable que los asientos delanteros sean ergonómicos, con un buen agarre lumbar, que abracen al usuario pero que a la vez resulten cómodos. El coche estaría a caballo entre la comodidad para su uso diario y la eficacia en un uso más deportivo. Busco que el coche sea útil para las tareas cotidianas pero responsivo en, por ejemplo, una tanda en circuito o en un puerto de montaña. Para esto es indispensable realizar numerosas simulaciones, sobre todo, de la suspensión, del motor y tren de tracción.
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Enol
1/27/2026 10:57:28 am
Mi coche ideal creo que no tendría mucho sentido hoy en día por la situación general de normativas ambientales y demás. Aunque me encanten los deportivos, el coche perfecto entiendo que es aquel que puedes utilizar todos los días como medio de transporte cómodo y eficiente y que al mismo tiempo disfrutes conduciendo porque te transmite sensaciones si es lo que buscas. Sería un coche pensado para que el propio cliente sea capaz de realizar los mantenimientos o las reparaciones básicas y que haya facilidad por parte de la marca a la hora de aportar información y recambios a particulares, al estilo de los códigos abiertos que hay en algunos programas por poner un ejemplo. También creo que es importante que la marca escuche a los clientes y mejoren con rapidez los defectos, como están haciendo las marcas chinas últimamente. Desde el punto de vista de la sostenibilidad veo mucho mejor centrarse en permitir reparar o actualizar un producto, en este caso un coche, que centrarse únicamente en las emisiones y sustituirlo a los pocos años. Considero que a día de hoy la sostenibilidad es un punto importante a tener en cuenta. Para ir acabando, mi coche ideal creo que es la berlina o sedán clásica. Tienes suficiente espacio para los ocupantes del vehículo y un maletero decente o grande y puedes ofrecer versiones de 4 puertas para el uso general y luego realizar ajustes al modelo y ofrecer distintas motorizaciones y versiones más deportivas de 2 puertas orientadas mas al ocio, rancheras con espacio extra para quien lo desee o versiones SUV para aprovechar que están de moda y seguramente se vendan bien. Con esto tendrías una misma base que cubra diferentes necesidades con pocas modificaciones y bastante personalización en lo que a extras se refiere para que cada cliente deje el coche a su gusto.
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Omar Pimentel
1/27/2026 11:06:40 am
Si como diseñador tuviera la oportunidad de diseña mi propio coche, sería un prototipo que estaría más relacionado a la ciencia ficción, ya que, me gusta poner a volar la imaginación. Todo diseñador es un creativo, es un artista, que hace de lo más simple, cosas bellas y estéticas. Pensaría en un diseño por ejemplo de un coche volador, o uno que pueda navegar por encima del agua o en sus profundidades, o quizás una combinación de todos. Quizás, un coche de mucha potencia, seguridad y confort, pero sería solo un prototipo, algo que sería inalcanzable para muchos y tal vez para mí mismo. Yo pensaría más en algo que, como decía en la clase, que sea pensado para que otros puedan tener la oportunidad de disfrutar de una gran experiencia. Diseñaría un coche que le guste a la gente, por eso buscaría a opinión de las personas, sobre todo, de amantes del mundo de la automoción, ya que, si pensamos incursionar en este mundo, no solo debemos pensar en nosotros, debemos pensar en quienes van a reconocer si somos buenos en lo que hacemos o no. En este mundo debemos entender que cada ser humano es diferente, tiene una manera diferente de pensar, de ver las cosas, tienen gustos diferentes, y es a cada uno de ellos que debemos conquistar con nuestro trabajo. Podría diseñar un coche con potencia, vanguardista, eficiencia, tecnología, confort, pero, la pregunta es... ¿Podría este prototipo llegar al gusto de los clientes? O ¿Tendrán la capacidad de comprar este prototipo? . Entiendo que hay público para todo, por eso dicen que para los gustos se hicieron los colores, pero comprendo que este mundo es un gran negocio, donde cada uno puede tener, aunque sea un pedacito del pastel, por eso prefiero diseñar para los clientes, que hacer algo que solo a mí me guste. No estamos para gustos, estamos para hacer crecer un gran negocio.
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Sí pudiera diseñar mi coche ideal me basaría principalmente en la tecnología y el confort tanto como en el diseño; deportivo y potente con trazadas agresivas en la carrocería y el interior cómodo con asientos ergonómicos con un aire de deportividad, que brindara una sensación más de seguridad que de agresividad extrema... Buscaría algo que captara la atención a un público más enfocado al divertimento, al placer de una conducción dinámica, controlada y cómoda pero no tanto a una conducción urbana y tranquila... Un coche, ni muy racing, ni muy urbano. Un híbrido entre los dos. Para este proyecto se tendría que tener en cuenta varios factores que marcarían la diferencia como en el sistema de tracción delantera, frenos reactivos, una dirección cómoda, pero eficaz y directa, la distribución de espacios del interior tanto en el tren trasero como en el delantero y finalmente el diseño de alumbrado y luz tanto interior como exterior, algo que hablando desde un punto de vista amateur y propio hay que ser muy acertado para que salga un buen diseño.
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Maximo Arredondo
1/28/2026 01:00:45 pm
Para diseñar un auto priorizaría en principio la comodidad del cliente, con asientos cómodos y formas simples de controlar, que el panel de información sea entendible para cualquiera, que los pedales sean adecuados y que sea espacioso. No priorizaría que sea totalmente silencioso, es un auto con motor a combustión así que ruido va a tener, y que sea silenciado por el escape, así tenga potencia. Buscaría un diseño que resalte pero que mantenga la esencia de un auto del uso diario. Por último, buscaría la sostenibilidad y durabilidad en el tiempo, ya que pienso que es uno de los pilares más importantes de cualquier buen auto, también priorizaría la eficiencia. Este auto no sería para cualquiera a simple vista si no para los que verdaderamente les importa lo que manejan y el ahorrar.
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Gustavo
1/28/2026 05:03:05 pm
Un coche que combine emoción, silencio, diseño honesto y calidad real.
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Ricard
1/31/2026 07:41:18 am
Propongo un concepto de movilidad que redefine el vehículo ligero: un biplaza en tándem que homenajea la estética de carreras de los años 40 bajo una construcción moderna en materiales compuestos. Equipado con motores de cubo de rueda de 15 kW, este vehículo no solo busca los 120 km/h, sino una agilidad superior en trazados técnicos. Un diseño descapotable donde la seguridad, la sostenibilidad y la belleza convergen para crear una experiencia de conducción purista y eficiente.
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Manu Solera García
1/31/2026 11:37:42 am
Mi concept de coche ideal (target: trabajador gran ciudad 30–50):
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Anderson
1/31/2026 07:52:48 pm
El coche que yo diseñaria , sería uno que trasmite o llene de vida al conductor, provocando una sección única y inexplicable y que dicho sentimiento solo se pueda atribuir al momento de subir a este coche.
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Christopher Santiago
1/31/2026 09:15:38 pm
Si tuviera la oportunidad de diseñar un coche ideal, uno de los atributos que no podria faltar es el chassis. Me gustaria que mi coche ideal tenga un chassis que cada vez me entusiasme mas a la hora de guiarlo. Un coche con potencia, que se vea fuerte y tenga mucha comodidad ya sea para la familia y para cargar la compra. A la hora de avance tecnologico, un sistema que sea eficiente nada de sistemas de alto precio y inutiles. Una tecnologia y precio accesible para cualquier fanatico de los automoviles.
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2/1/2026 06:44:16 am
Para mí, el coche ideal es aquel que logra un equilibrio entre potencia y control, ofreciendo sensaciones deportivas sin renunciar a la estabilidad y la seguridad. Debe tener un diseño agresivo y aerodinámico, con una estética cuidada tanto por fuera como por dentro, donde el confort y el carácter deportivo convivan. La tecnología ha de ser práctica y útil, pensada para mejorar la conducción, y la eficiencia debe estar presente de forma coherente, permitiendo disfrutar del coche sin perder de vista la sostenibilidad.
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Juan
2/2/2026 05:45:12 am
Mas allá de que uno quiere todas las modificaciones y comodidades posibles en un auto yo me oriento mas por un auto asi. Un auto pequeño compacto de 2 puertas pensado para un uso eminentemente urbano: ágil para desenvolverse en el tránsito intenso de la semana y lo suficientemente práctico como para estacionar con facilidad en cualquier entorno de la ciudad, pero a la vez un auto con un motor potente que de acuerdo al peso del auto de una buena relación peso-potencia. Un auto que en la semana te ayude a llegar en hora al trabajo con su potencia y agilidad dentro del tránsito y que en los fines de semana puedas disfrutarlo paseando en una ruta. La esencia de este automóvil estaría en su carácter analógico, nada de tecnología ni pantallas, un auto que mantenga la conexión entre el conductor y el vehiculo.Un auto que mantenga la esencia de antes, los tableros con agujas, asientos de cuero, el olor a viejo...donde manejar era una experiencia sensorial y auténtica.
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Bueno, si yo tuviera la obligación de construir un coche apuntaría a algunos fundamentos básicos como la seguridad, comodidad y atracción, para mi esta ulrima es la mas importante ya que somos seres que nos guiamos por las emociones y no hay nada mas emocionante que tener un coche que atraiga a simple vista y claro que sea veloz jaja. Un saludo
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2/4/2026 05:33:58 am
Podríamos empezar por decir que coche perfecto no hay ninguno o que pueden ser todos... Todo depende de qué necesites. Un monovolumen barato como un xsara picasso (que no me gusta estéticamente) puede ser ideal para un perfil que busque practicidad, espacio, economía de uso y acceso... El caterham seven puede ser un artilugio absurdo para el 95% de la población pero ahora mismo es un juguete que yo me plantearía seriamente (dejando de lado el precio que ahora mismo no me encaja) porque ya tengo mis necesidades de movilidad cubiertas. Y un Pagani que no es exactamente un coche, es también una obra de arte (con el que no puedo ni soñar) pero hay gente que paga barbaridades por él y es porque consideran que lo vale, por glamour, exclusividad o lo que sea...
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Juan Molina
2/4/2026 11:28:40 am
coche perfecto para mi:
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Jimmy
2/4/2026 02:41:06 pm
Cuando tenga la oportunidad de crear mi propio coche , los atributos que no podrian faltar seria un diseño audaz capaz de fusionar lo estetico con lo funcional que combine eficiencia y tecnologia de alta calidad , transmitiendo toda la energia de un hiperdeportivo que es mi verdadera meta con un diseño vangurdista , y que sea capaz de proteger a la vez al medio ambiente por medio de un sistema avanzado aunque tenga un motor grande como un v12 buscando potencia pero que a la vez no afecte el valioso medioambiente , al igual , que este al tanto con las actualidades de aqui a 5 años o más para que "no pase de moda"
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Rubén Lorenzo Calahorro
2/4/2026 03:01:58 pm
Mi coche ideal sería un vehículo potente, con carácter y por así decirlo con alma, diseñado para emocionar al conductor. Priorizaría una respuesta mecánica auténtica, un diseño algo vanguardista que transmita rendimiento y un interior orientado a la conducción deportiva pero a la vez cómodo y para el día a día, donde la tecnología acompañe sin restar protagonismo a la experiencia al volante.
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Andre Hernandez Torres
2/4/2026 10:49:00 pm
Para mi coche ideal, el punto de partida es una arquitectura de motor central preferiblemente un V8 o un V12 de alto rendimiento integrado en un sistema híbrido enchufable. Mi visión no es elegir entre potencia o silencio, sino dominar la dualidad entre ambos, un vehículo capaz de cruzar la ciudad en un modo eléctrico absoluto, ofreciendo una serenidad sofisticada, pero que al encontrar carretera abierta permita que el motor de combustión tome el control, utilizando la parte eléctrica para lograr una aceleración instantánea y visceral.
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Exequiel Anzardi
2/5/2026 08:23:39 am
Si tuviera que diseñar mi coche ideal optaría por un híbrido que combine potencia y silencio: un vehículo capaz de ofrecer emoción cuando se lo requiere, pero también de funcionar de forma silenciosa en el uso diario. Entiendo que, al no ser extremo en una u otra, quizá no sea el más potente ni el más silencioso del mercado; aun así, confío en que se puede alcanzar un equilibrio excelente entre ambas sensaciones.
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Jesús Silva V.
2/5/2026 07:20:14 pm
Al diseñar mi coche ideal pienso en dos cosas:
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2/6/2026 01:04:28 am
Para mi propuesta de vehículo ideal, priorizaría un enfoque tecnológico y sostenible. Intentaría definir un modelo 100% eléctrico donde la eficiencia aerodinámica y el silencio del motor predomine sobre la potencia y los caballos. El diseño buscaría una estética limpia estilo "capsule", integrando un interior minimalista fabricado mayoritariamente con materiales reciclados y biodegradables para garantizar la economía circular, mientras que el valor residiría en una conectividad total (V2X) y sistemas de conducción autónoma avanzada, redefiniendo el coche como un espacio de movilidad inteligente, seguro y con huella de carbono neutra enfocado en el estilo de vida de las ciudades muy desarrolladas.
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Pablo Rodriguez
2/6/2026 02:28:40 am
Para mí, el coche ideal no puede ser una simple sala de estar con ruedas, tiene que ser una máquina de precisión capaz de transmitirme cada imperfección del asfalto; si pudiera diseñarlo, buscaría esa fusión perfecta entre la dinámica implacable de un Porsche y la agresividad tecnológica de un Audi RS. Priorizaría la potencia bruta y una tracción total que me catapultara fuera de las curvas, todo envuelto en una carrocería baja, ancha y aerodinámica, con un interior tipo cockpit lleno de fibra de carbono y Alcantara donde la tecnología sirva solo para mejorar mi rendimiento y garantizar que soy yo quien tiene el control absoluto y la diversión al volante.
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RMG
2/6/2026 01:45:23 pm
Creo que me centraría en un producto nada comercial, ni siquiera novedoso y probablemente tampoco homologable. No tendría unas prestaciones asombrosas para hoy en día, ni sería demasiado confortable. Tendría dos plazas y no llegaría a la tonelada. Sería ratonero, muy directo, donde se sintiese cada gránulo de la carretera sin electrónica, ni ayudas. Conceptualmente me situaría a finales de los 70 e intentaría investigar cómo podrían haber sido otros caminos evolutivos en el diseño de automóviles sin crisis de petróleo ni control de emisiones. Máximo interés en diseño de chasis, suspensiones y en una carrocería que fuese un guiño a aquellos años.
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